SOCIEDAD
20/01/2025
Christian Otero, de Lucciano´s, en La Escalada: de las pruebas en un garaje a vender helado en Roma y Barcelona
Fuente: telam
Cómo se volcó a este rubro junto a su padre. Su vida anterior como representante de jugadores y los primeros experimentos en la casa familiar. Además, la consolidación de la marca en Barcelona y Roma
Con solo 21 años, Christian ya trabajaba como representante de futbolistas. Desde su oficina en Mar del Plata, conectaba jóvenes talentos con equipos internacionales. Fue él quien gestionó los traspasos de Marcos Rojo al Manchester United y de Manuel Lanzini al West Ham, entre otros. “El fútbol me permitió viajar, conocer culturas y ampliar mi visión. Pero, con el tiempo, empecé a sentir que necesitaba algo más”.
En 2010, abrieron su primer local en una esquina residencial de Mar del Plata, lejos de las zonas comerciales. Paralelamente, instalaron un pequeño taller en el garaje familiar, donde experimentaban con sabores y texturas. A pesar del entusiasmo inicial, los primeros años fueron difíciles.
Otro hito importante fue la llegada de las aplicaciones de delivery, que transformaron el consumo de helado en Buenos Aires. “Antes, el helado era estacional. Hoy, gracias al delivery, se vende todo el año. Incluso, en invierno tenemos días de ventas superiores al verano”, explica Christian. Este cambio cultural permitió a Lucciano’s expandirse sin los temores que los habían paralizado en los primeros años.
El verdadero impacto, sin embargo, llegó con la apertura en Barcelona. “Nunca imaginamos la recepción que tuvimos. Ver cómo la gente hacía fila para probar nuestros helados fue una experiencia increíble. Ahí nos dimos cuenta de que la marca tenía un potencial global”, explica el emprendedor.
La historia de Lucciano’s es un recordatorio de que el éxito no se mide solo por el talento o la experiencia previa, sino por la pasión y la perseverancia. Desde un pequeño garaje en Mar del Plata hasta las calles de Roma y Barcelona, Christian Otero y su padre han demostrado que los sueños, con esfuerzo y dedicación, pueden llevar a cualquier rincón del mundo.
Fuente: telam