INTERNACIONAL
10/02/2025
La ira de la dictadura de Nicaragua contra el Vaticano tras la primera entrevista del obispo Rolando Álvarez a medios católicos
Fuente: telam
El religioso dijo que está está “liberado y en la diáspora” y reveló que la prisión que le impuso Ortega le afectó a su salud “psicológica, emocional, psíquica y espiritual”. El régimen Ortega-Murillo reaccionó con una inusitada violencia verbal contra la Santa Sede
El régimen sandinista rechazó cualquier autoridad del Vaticano sobre asuntos eclesiásticos dentro del país y señaló que “nada autoriza” a la Santa Sede a otorgar nombramientos en su territorio. También criticó que se promueva a “personas apátridas” como figuras de liderazgo religioso en Nicaragua, en referencia a Álvarez y otros sacerdotes expulsados.
“Esos individuos han roto con el sagrado deber de custodiar y preservar la soberanía, la paz y el trabajo digno de cada persona”, afirmó el texto.
El comunicado concluyó con una amenaza directa a la presencia católica en Nicaragua, afirmando que “sus inmorales adefesios y esperpentos, disfrazados de pastores, aquí ni volverán, ni pasarán”.
La dictadura sandinista ha respondido con medidas represivas contra la Iglesia católica, incluyendo la expulsión de al menos 46 sacerdotes y obispos desde 2018, la disolución de la Compañía de Jesús –orden a la que pertenece el papa Francisco– y la expropiación de sus bienes en Nicaragua.
Fuente: telam