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25/05/2026

A 20 años de la muerte de Aída Luz: su pasión por el trabajo, su único gran amor y su estrecha relación con su hermano Jorge

Fuente: telam

La recordada actriz y cantante falleció el 26 de mayo de 2006, a los 89 años de edad, después de siete décadas de carrera

Murió a los 89 años de edad, el 25 de mayo de 2006. Pero su brillo nunca se apagó. Quedó en el recuerdo de sus incontables trabajos, que aún siguen siendo evocados por todos aquellos que tuvieron la suerte de verla en acción. Se llamaba Aída da Lus Borbón. Pero, para todos, fue la gran cantante de tangos, la consagrada actriz dramática y la majestuosa comediante Aída Luz.

Había nacido en la localidad bonaerense de Alejandro Korn, el 10 de febrero de 1917. "En mi época era Empalme San Vicente. Volvimos muchas veces", recordaba sobre su lugar de origen. Su familia estaba compuesta por su papá, Juan da Lus de Roca, su mamá, Josefa Borbón, y sus cuatro hermanos. El menor, Jorge Luz, fue quien siguió sus pasos en el mundo artístico convirtiéndose en su compañero inseparable. Y quien, tras su partida, nunca pudo superar el dolor.

"Para mí no murió, prefiero pensar que Aída salió de gira, que se va a tomar unas vacaciones y que algún día me encontraré con ella integrando el lindo elenco del que ahora forma parte", había dicho tras el fallecimiento de su hermana. El actor se fue de este mundo el 15 de julio de 2012, a los 90 años. Y su cuerpo descansa junto al de su hermana en el Panteón de la Asociación Argentina de Actores en el cementerio de la Chacarita, pero su alma seguramente estará con la de ella en algún otro plano.

Es que casi todo su recorrido lo hicieron juntos. La familia había llegado a Buenos Aires cuando Aída tenía 14 años de edad. Ella estudió en la academia PAADI (Primera Academia Argentina de Interpretación), mientras trabajaba como secretaria para poder ayudar económicamente en su casa. Sin embargo, con apenas 19, debutó en Radio La Nación, que luego se trasformó en Radio Mitre, como cantante. Y aprendió de los mejores. Entre sus maestros de entonces, figuran Gregorio Barrios, Hugo Del Carril, Osvaldo Pugliese y Mariano Mores. Así que era imposible que no descollara como intérprete de tango. Pero también le interesaba la actuación. De manera que, después de trabajar en algunos radioteatros, se sumó a la compañía de Pedro Tocci. Y allí la siguió su hermano Jorge.

"Una vez que entré en la radio ya todo me parecía normalísimo, ya no me pareció raro que me llamaran para el cine o para teatro como pasó después. Y además era la ambición de jovencita, de querer abarcarlo todo", recordaba ella sobre el ímpetu de sus inicios. Aunque reconoció que, con el tiempo, al ver sus primeros trabajos no entendía como la siguieron contratando. "Estaba muy mal, con esa vocecita chiquita. Me da tanta rabia que me paro frente a la tele y le digo: �Habla fuerte, che!", protestaba autocrítica.

Entonces llegó el cine. Siguió cantando en Radio Mitre. Pero, de a poco, fue priorizando la actuación en la pantalla grande. Empezó con un pequeño personaje en la película Loco lindo, de 1936, donde tuvo la dicha de trabajar junto a Luis Sandrini y Sofía Bozán. Y siguió con una participación en Ya tiene comisario el pueblo. Hasta que, en 1940, pudo combinar sus dos pasiones y cantó el tango El pañuelito en el film Los celos de Cándida, que encabezaba Niní Marshall.

Finalmente, en 1940 llegó su primer protagónico en Amor, donde trabajó con Pepita Serrador y Adolfo Stray. Y, desde entonces, su rostro se convirtió en uno de los favoritos de los directores. Había priorizado la actuación. Aunque, cada tanto, despuntaba el vicio y cantaba algún que otro tanguito en los films. Como en Cuando canta el corazón, que hizo junto a Hugo del Carril en 1941, donde interpretó Buenos Aires, La Morocha y Dónde estás corazón.

Su larga lista de películas incluye Papá tiene novia en 1941, El viaje en 1942, La piel de zapa en 1943, Pobre mi madre querida en 1948 y El último payador en 1950, entre tantas otras. Pero, al mismo tiempo, hizo carrera en teatro. Debutó en 1945 con La voz de la tórtola y siguió con Una viuda difícil, La dulce enemiga, El mal amor, Delito en la Isla de las Cabras, Un tranvía llamado deseo, El carnaval del diablo y El cuervo.

Por otra parte, junto a su hermano Jorge y con dirección de Cecilio Madanes, integró el elenco del Teatro Caminito. En televisión, se lució en ciclos como Obras maestras del terror, Teatro de la noche, Las solteronas, Un cachito de vida, Esto es teatro y Maison Polyana. Y ganó varios premios, entre ellos el Martín Fierro, el ACE de Oro, San Gabriel, Konex, Cóndor de Oro, Estrella de Mar y Blanca Podestá.

Tuvo un solo gran amor: el cantante y director de una orquesta de jazz, Fernando Roca, con quien se casó. "La declaración fue un beso, no hacían falta palabras. Y nos casamos apurados por un capricho de mamá que no se quería tomar la presión. Teníamos que viajar a Chile, un contrato fabuloso, era plata que acá no la ganábamos. Yo le dije a mamá: 'Si no te tomás la presión, no te llevo en avión'. Porque sufría de presión alta, sobre todo emotiva. Y no quiso. Entonces él me dijo: 'Bueno, nos casamos'. Y así fue, todo de apuro, comprando muebles a las corridas", recordó Aída.

Pero, once años después de la boda, en 1956, el hombre murió en un accidente. Y ella no pudo reemplazarlo. "Nos queríamos demasiado como para ofendernos. Me dejaba cartas de amor en lugares imposibles. �Cómo iba a vivir con alguien más después de eso? �Y cuando no encontrara las cartas, los mimos, qué iba a hacer?", contaba sobre su matrimonio. Y, aunque reconoció haber tenido "algunos amoríos", nunca más volvió a formar pareja, ni tuvo hijos. Su única familia era su hermano. Y en los últimos años su perrita yorkshire, Emily, que la acompañaba a todos lados. "Este montoncito de pelo me llena de amor", decía sobre su mascota.

Tras una década alejada del cine, en 1981 participó de Gran valor en la Facultad de Medicina, con Juan Carlos Calabró y Mónica Gonzaga. Su último trabajo en la pantalla grande fue en 2000, en la película Gallito ciego, de Santiago Carlos Oves. Ese año, también, interpretó a su primera villana en la obra teatral Mi Bella dama. Y, con 84 años, volvió a la televisión con Matrimonios y algo más, ciclo en el que había trabajado en la década del '60, en Canal 9 que por entonces se llamaba Azul Televisión. Hasta que, finalmente, se retiró.

Fuente: telam

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